Las células madre mesenquimales pueden tratar la enfermedad de Crohn

13 octubre, 2020

La terapia con células madre troncales mesenquimales es maravillosa por su capacidad de tratar una gran variedad de enfermedades gastrointestinales, incluidas las autoinmunes. Una de ellas es la enfermedad de Crohn, que es una patología inflamatoria del tracto digestivo y puede afectar al colon, recto, íleon y otras áreas del tubo digestivo.

¿Qué es la enfermedad de Crohn?

Se trata de una enfermedad que progresa lentamente y perdura por mucho tiempo. Pertenece al grupo de afecciones crónicas ya que la inflamación intestina no remite, además, provoca diversos síntomas como diarrea, cólicos, hinchazón, fiebre, pérdida de peso y apetito, estreñimiento, fístulas y úlceras. Se ha demostrado que todos esos síntomas pueden tratarse mediante la terapia con células madre.

Se desconoce actualmente la causa de la enfermedad de Crohn, sin embargo, algunos investigadores creen que su desarrollo se asocia con factores congénitos y una respuesta autoinmune contra las propias células del intestino. Dicha respuesta provoca inflamación intestinal y puede detonarse por factores externos como infecciones, dieta, químicos, etcétera.

Diversas moléculas se liberan cuando el tejido intestinal resulta dañado por algunas de las causas señaladas como bradiquinina, histamina y prostaglandinas, las cuales atraen células del sistema inmune en esa zona y provocan la salida de los vasos sanguíneos hacia los tejidos, lo que resulta en la acumulación de líquidos, la actuación de las células y la inflamación. Si bien no puede revertirse, es posible controlar los síntomas mediante técnicas novedosas como la terapia celular que tiene aplicaciones clínicas importantes.

Células madre para tratar la enfermedad de Crohn

El 40% de los afectados presenta fístulas perianales, que son dolorosas y consisten en la formación de una conexión en forma de canal entre el conducto interno del intestino y la piel externa del ano. Pueden tratarse de forma efectiva con las células madre que tienen diversas funcionalidades como su potencial regenerativo y de producir distintos tipos celulares. Las utilizadas para la enfermedad de Crohn son las células madre troncales mesenquimales obtenidas de la gelatina de Wharton y placenta, aunque pueden extraerse también de la médula ósea y tejido adiposo.

Las células madre son extraídas, cultivadas y expandidas en laboratorios con permisos de Cofepris y se conservan en dosis altas para posteriormente inyectarla vía intravenosa. Las dosis requeridas varían desde 100 hasta 1,000 millones de células. Es importante que unas semanas antes de la terapia con células madre se acondicionen las fístulas y posibles abscesos. Comúnmente la inyección se realiza en el tejido que rodea el orificio interno, a lo largo de las paredes del trayecto de la fístula y en el orificio externo.

Tras la aplicación de las células y las mismas señales del organismo se iniciará el proceso de diferenciación y se producirán nuevas células del tracto para cerrar las fístulas y mejorar la inflamación. Esta terapia de células madre en México dura 50 minutos aproximadamente y se requieren varias sesiones para obtener resultados significativos, los cuales se muestran rápidamente, además, evita que los afectados recurran a cirugías (que pueden tener complicaciones y su recuperación es lenta) y al consumo abusivo de medicamentos para el dolor (que causan efectos secundarios a largo plazo).

Es importante que acudan con un médico con amplia experiencia si desean recibir este tratamiento para la enfermedad de Crohn. Una de las mejores clínicas de células madre en México es la dirigida por el Dr. Juan Manuel Ortega Van Beusekom, el cual tiene más de doce años de experiencia y una amplia lista de clientes satisfechos. Para más información comuníquense al (55) 5573 0824, (55) 4363 9783 o completen el formulario.